Se desarrolló en la SIGEN un evento sobre el Sistema Único Informático para la Gestión Judicial

El martes 25 de octubre tuvo lugar en el Auditorio William Chapman de la Sindicatura General de la Nación un evento organizado por la Procuración del Tesoro de la Nación sobre el Sistema Único Informático para la Gestión Judicial (SIGEJ).

Se desarrolló en la SIGEN un evento sobre el Sistema Único Informático para la Gestión Judicial

Dicho sistema es una herramienta que permite una mejor organización de la información judicial, la elaboración de informes y estadísticas confiables, y la estandarización de determinados procesos.

Participaron funcionarios de los servicios jurídicos de la Administración Pública Nacional.

Los disertantes fueron el Síndico General de la Nación, Ignacio Martín Rial; el Procurador del Tesoro de la Nación, Carlos Francisco Balbín; el presidente de la Auditoría General de la Nación, Oscar Lamberto y el Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas, Sergio Rodríguez.

En primer lugar, Sergio Rodríguez sostuvo que “conformar una base de datos es fundamental para todo el Estado Nacional y su registro y su contenido debe ser lo más fiable posible para lograr los resultados esperados. Desde mi lugar, quiero reafirmar la predisposición plena por parte de la Procuraduría para las acciones que se emprendan en pos de la transparencia en el ámbito público”.

A su turno, Ignacio Martín Rial  destacó que “es fundamental que los servicios jurídicos carguen su información en los servicios informáticos. Es imposible trabajar con transparencia y poder hacer un buen seguimiento de todas las causas judiciales si no se hace un adecuado registro de la información”.

Al mismo subrayó que “nuestra idea es que las Unidades de Auditoría Interna (UAI), que funcionan en cada ministerio y en cada organización de gobierno, y que son un brazo de la SIGEN, hagan auditorías en todos los servicios jurídicos del poder Ejecutivo y conozcan cómo es la carga de información de los sistemas informáticos. De esta manera se puede extender el control de la SIGEN. La idea es que las UAI ejerzan sus funciones de seguimiento sobre los servicios jurídicos. Esta función no tiene un ánimo persecutorio ni mucho menos, pero sí tiene un ejemplo sancionatorio por excelencia”.

Seguidamente, Oscar Lamberto explicó que “el concepto de auditoría implica controlar para tener un mejor Estado. El delito es una patología que se puede denunciar en materia de hallazgos, pero si todo el sistema funciona correctamente, la posibilidad de que haya fraude es menor. En una administración ordenada, con información y con controles se minimiza bastante la posibilidad del delito”.

Y agregó: “Además, para nosotros, la idea de auditoría admite un control popular. Nuestra visión es que más allá del proceso jurídico administrativo, también el control debe estar en manos de la gente. Un mejor trabajo de los técnicos nos permite mejorar la información para que los ciudadanos decidan. Si la información es buena, si las evidencias son comprobables, la herramienta del control en manos de la gente puede ser mucho más fuerte”.

Finalmente, el Procurador del Tesoro de la Nación, Carlos Francisco Balbín expuso que “el punto que nos convoca en este encuentro es la definición de políticas públicas en materia de litigiosidad. En tal sentido, es necesario analizar las causas que las generan y buscar cómo evitarlas. En términos complementarios, debemos observar el nivel de recupero del Estado, en relación a la cantidad de juicios que se inician contra particulares y preguntarnos cuál el sentido de encarar tales procesos judiciales. Para alcanzar este objetivo necesitamos un registro confiable. Es imposible definir una política pública si no tenemos información completa, fidedigna y transparente. Además es fundamental contar con la participación de los órganos de control, como la SIGEN y AGN para coordinar las acciones y el trabajo conjunto”.